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INFORME III. ELABORADO POR CAZURRA BIT
Hacia una propiedad de calidad
Estrategia para el futuro
> La baja capacidad de supervivencia de la empresa familiar española y leonesa

L
A ACTIVIDAD económica de la provincia de León esta organizada en torno a micros, pequeñas y medianas empresas de origen familiar. La prosperidad en todos los países está asociada a una propiedad de calidad, es decir nítida, clara y saneada. La característica principal de la estructura de propiedad de las micros, pequeñas y medianas empresas es la asfixia financiera, con una estructura de propiedad de pésima calidad por distintos factores. El más común es la confusión entre los miembros de la familia de nociones como propiedad, empresa y heredero. Son sombreros distintos para ocasiones distintas y es frecuente confundir a lo largo de la vida de la empresa los momentos en que deben ser usados.

Las empresas por pequeñas que puedan parecernos tienes objetivos propios y misiones que atender. La empresa tiene sus propios valores y sus propias necesidades que no siempre coinciden con las necesidades de los propietarios. Instrumentalizar la empresa para atender los deseos o necesidades del grupo familiar, acaba inevitablemente con la empresa.

Wharton Entrepreneurial Center, basándose en un estudio realizado a 200 empresas familiares españolas de éxito entre los años 1924 y 1984, llego a la siguiente conclusión:
El 80% dejaron de existir
El 20% sobrevivieron con el mismo nombre. De las cuales el
5% fueron vendidas
2% no están en manos de familiares
13% pertenecen a la misma familia que el año 1924. De estas el
3% creció notablemente
3% no creció
7% declinó en varios sentidos

Son datos escalofriantes pos sí solos y que revelan la poca viabilidad de las empresas familiares españolas. Hablan naturalmente de las empresas de éxito o que alcanzaron el éxito tanto por reconocimiento como por tamaño. Las razones son de distinta naturaleza pero los datos y su significación nos ayudará a entender mejor lo que explicamos.

Distinguir entre empresa, propiedad y herederos, suele ser el verdadero 'Talón de Aquiles' de las empresas familiares. Las empresas que logran diferenciar los tres sombreros están protegidas mediante una “Carta de Familia” o “Protocolo Familiar” que tiende a resolver los principales problemas de la empresa familiar:
Sentirse heredero suele ir acompañado de cierta dosis de abandonismo respecto a las obligaciones con la empresa en cuanto a formación e interés por todas sus actividades
Las competencias y atribuciones de los miembros de la familia construidas sobre los sobreentendidos y la rutina, suele generar conflictos interpretativos
La confusión entre las necesidades particulares de cada miembro de la familia y las de la empresa
El abandono de la empresa por parte de algún miembro de la familia
El papel que se otorga a las actividades de conocimiento e I+D
El papel de la familia política
La liquidación de la empresa por venta o cierre por distintos motivos

El no saber estructurar dichos protocolos familiares, estableciendo reglas que el grupo familiar se compromete voluntariamente a defender, tiene efectos demoledores sobre la calidad de la propiedad de las micro y las pequeñas y medianas empresas. En primer lugar, dificulta la asociación de familiares, el primer núcleo de apoyo mutuo que todo individuo posee y que aporta sólidos cimientos, desde el punto de vista emocional, para acometer los riesgos asociados a la actividad empresarial. En segundo lugar, afecta a la composición y salud financiera de la empresa. Y en tercer lugar, afecta a su credibilidad institucional
ante terceros, proveedores, bancos y cajas y entidades de todo tipo, que se resiente hasta límites insospechados. Los planes de crecimiento y expansión, cuando requieren saltos cualitativos, suelen ser, por definición, irrealizables

Desavenencias en el seno de la familia con origen en problemas extraempresariales, se reflejan en el seno de la empresa familiar extrayendo todos los beneficios, incluso las partidas y reservas para inversiones o I+D. El proyecto común se resiente.


> El error cultural

Si se pertenece a un entorno territorial y geográfico dominado por el funcionariado y el empleo asalariado, lógico parece que el cuerpo social desprecie la actividad emprendedora, con sus riesgos inherentes, y tienda a considerar a las personas que optan por dicha vía como individuos ventajistas, sin escrúpulos o avariciosos. Las zona muy sindicalizadas, históricamente sindicalizadas, logran transmitir de generación en generación una dosis muy elevada de aversión a la actividad emprendedora promoviendo todo tipo de artequetipos depreciadores sobre el papel social de la empresa y su utilidad para resolver las necesidades del tejido social.

La profusión de arquetipos depreciadores se transforma en una nula consideración por parte del liderazgo político, financiero e institucional del importante papel motor de la actividad emprendora y de la empresa familiar en la prosperidad de territorios y regiones. En España el problema se agrava por el extraordinario vigor de dichos arquetipos que vienen asociados a la estúpida noción de que las micro, pequeñas y medianas empresas son puro accidente sin importancia en los cuadros macroeconómicos.

Forma de pensar tan absurda, estúpida y delirante es la razón de fondo de la inexistencia de políticas consistentes para activar las micros, pequeñas y medianas empresas. Y sin duda alguna la razón principal que explica la no existencia de políticas de mejoramiento de la calidad de la propiedad en cuanto a fortaleza financiera se refiere.

La izquierda con sus ideaciones sobre la empresa ha constituido, tradicionalmente, un motor de propagación de los arquetipos antes referidos. Una capacidad propagadora que bebe de sus fuentes ideológicas. La derecha en España, que se ha caracterizado a lo largo de la historia por vivir y depender del Estado y de los presupuestos públicos, le disputa a la izquierda el éxito en al propagación de los citados arquetipos. El reconocimiento de empresa por parte de la izquierda y la derecha alcanza a todas aquellas que son de gran tamaño, reservando para el resto el papel de puras anécdotas sin capacidad motora alguna. Sus ideaciones económicas sobre el papel de las economías abiertas nunca ha ido más allás de las grandes empresas. Las micro, pequeñas y medianas empresas, siguen constituyendo un segmento económico que ha sobrevivido a pesar de la política y del estado.

A la izquierda y a la derecha política española, integradas por funcionarios en una gran parte, les cuesta trabajo comprender el funcionamiento del ciclo de actividad económica y les cuesta por razones obvias: desconocen los factores emocionales asociados a la capacidad para asumir riesgos, envidian la posición económica que adquieren los creadores de empleo, envidian el liderazgo social que se desprende de dicha posición y no pudiéndolo reprimir establecen políticas de intervención discriminatoria, persecutoria, amparándose en el interés público. Estilizando y aligerándo el argumento, podría decirse que la izquierda y la derecha política consideran a la micro, pequeña y mediana empresa, actividades inútiles para crear empleo de calidad, asunto que reservan para las grandes empresas.

La izquierda y la derecha españoles viven dentro de un arquetipo que parte de la premisa de que las empresas nacen grandes y sin negar que es cierto que pueden crearse empresas que nazcan grandes, es más cierto que la actividad de ser grandes suele lograse siendo pequeño en los inicios y creciendo al ritmo de los éxitos y del trabajo bien hecho.

Es un arquetipo que yerra en tres cuestiones fundamentales, es falso que las micros, pequeñas y medianas empresas no puedan crear empleo de calidad, es rotundamente falso que estén condenadas a ser eternamente pequeñas y tercero, es más falso aún que invertir en ellas sea una ruína. Con frecuencia invertir en las micros, pequeñas y medianas empresas suele ser infinitamente más seguro y rentable que hacerlo en los grandes fondos de inversión o comprometiéndose con las grandes empresas.
> El ciclo del dinero

Los mercados financieros españoles funcionan como un gigantesco aspirador que absorbe los ahorros particulares y los bombea después hacia los grandes mercados financieros, sea directamente, en forma de créditos y carteras de inversiones, o indirectamente a través de las compañías multinacionales. Es decir el dinero fluye hacia lugares donde operadores especializados son capaces de proporcionar una rentabilidad mínima. Hablando en plata, el ahorro fluye a través de los distintos fondos de inversión para aterrizar en fondos de inversión de los países más desarrollados que se comprometen con su propio parque industrial, con empresas multinacionales, con compra de acciones o con países emergentes. Es así como el ahorro local, de León por ejemplo, termina financiando a las grandes empresas multinacionales y en ocasiones a países y regímenes de dudosa viabilidad y nula credibilidad moral.

¿Por qué razón el ahorro local de un país como España no puede comprometerse con la micro, pequeña y mediana empresa a través de fondos de inversión local?. Pues por la razón principal y básica de que nadie cree en ellas, no cree la gente, no cree el poder político y aún menos el financiero; también, por la razón secundaria, pero no menos importante, de que el poder político y financiero no sabe por donde empezar y cómo hacerlo. Su gestión crediticia es francamente mejorable. Los financieros contemplan las micro, pequeñas y medianas empresas como receptoras de préstamos con los habituales criterios de riesgo bancario. Punto y final. Hay que decir alto y claro que es un criterio muy escaso y ayuno de valor estratégico.

A políticos y financieros les convendría aprender el éxito ecónómico del Norte de Italia, Suiza, Austria y el Sur de Alemania y el papel que en el mismo ha jugado la empresa familiar y las instituciones de ahorro locales.

Mejorar el PIB provincial pasa por mejorar la calidad de la propiedad de nuestras micro, pequeñas y medianas empresas, pasa por capitalizarlas adecuadamente para que si hoy tienen cinco trabajadores, mañana tengan 10 y pasado 30. Así es como se crea empleo. Consiste en facilitarles el acceso a la financiación, pero consiste aún más, en comprometerse con sus riesgos, recapitalizándolas, organizándolas jurídica y societariamente, comprando paquetes de acciones al valor real del mercado con criterios similares a los que se utilizan para las grandes empresas y con pactos de entrada y salida. Estamos hablando de elevar su valor patrimonial por la vía de las adquisiciones de paquetes de acciones a través de fondos de inversión local.

¿Dónde reside el problema para lanzar fondos de inversión local para la provincia de León, por ejemplo, por valor de 60 millones de € al año con una rentabilidad asegurada de más del 10%?. Reside en que nadie quiere, por la razón principal de la tiranía que ejerce la ignorancia o si se prefiere por la atracción letal que ejerece la probreza y el rechazo del capitalismo, de las economías abiertas y de la propiedad privada.

La gestión de los fondos de inversión local exigen mucho criterio, personas con mucho oficio y experiencia en la vida empresarial, exigen destreza y argumentos finos y de nada sirven las acciones estructurales genéricas y la valoración de los riesgo al modo tradicional (hay que valorar la empresa, los productos y servicios, las personas y los costes de oportunidad). Y no todo el mundo puedo hacerlo. La experiencia y la capacidad fina de análisis para entender el mercado, el pasado, el presente y el futuro, son un sólido y necesario aliado.

Los fondos de inversión local no son, porque no pueden serlo, actores financieros pasivos, medidores de riesgos y oportunidades, son aliados estructurales dispuestos a prestar ayuda a las empresas con las que se comprometen. En nada se parecen en los fondos de inversión al uso. Son generadores de gran valor añadido muy superiores a la actividad financiera entendida al modo clásico. He aquí la cuestión. Fondos de inversión local eficientes se corresponden con sociedades bien vertebradas y con grandes habilidades sociales.

En León, existen micros, pequeñas y medianas empresas con gran y extraordinario potencial, ya funcionando, pero olvidadas de la mano de Dios y condenadas a sobrevivir contra todo, contra las leyes, contra la indiferencia, obligadas a competir en condiciones perniciosas y siendo víctimas de la desidia general. Las empresas de capital riesgo al uso, existentes en España, por su naturaleza, por sus objetivos, por sus formas de operación, llenas de personal sin experiencia empresarial, atrincheradas en sus oficinas, han sido creadas y concebidas para rendir honores a la tiranía del absurdo perpetuo, arrogándose el derecho a medir y valorar proyectos. ¿Pero qué saben, cómo se atreven?.

En la micro, pequeña y mediana empresa tiene su futuro León y lo tiene España. Los sistemas de valoración de las micros, pequeñas y medianas empresas han sido y siguen siendo, sin visos de que pueda cambiar a medio plazo, discriminatorios sin nada que los justifique y con una fuerte carga de violencia estructural para penalizar la vocación empresarial.
INFORME I. La palanca moral
Cazurra Bit • 12 Enero 2005
INFORME II. El enigma del fracaso comercial
Cazurra Bit • 18 Enero 2005

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